LOS ALIADOS UTILIZARON A UN VIDENTE PARA PLANEAR LAS BATALLAS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
SE DESCLASIFICAN DOCUMENTOS SECRETOS.

      Cada cierto tiempo los países participantes en la Segunda Guerra Mundial muestran al público informaciones hasta ahora secretas sobre el conflicto. Les ha tocado el turno a los británicos. Según el informe 24/f2 del Servicio Secreto militar, Winston Churchill utilizó los servicios de Reginald Tommson, un famoso vidente de la época, para enterarse de los planes estratégicos alemanes. El Primer Ministro conocía a Tommson por haber asistido a varias de sus representaciones. Un día le invitó a comer en su residencia de Downing Strett, comprobando personalmente que las cualidades psíquicas del adivino eran ciertas. Churchill, abrumado en ese momento por los bombardeos de Londres, le ofreció utilizar su cualidad en el esfuerzo de guerra. Tommson, ferviente patriota, no lo dudó.  
000En el informe se dan sorprendentes detalles. Se preparó un cuarto insonorizado en el Ministerio de la Marina. El propio vidente la decoró con colores suaves para favorecer la relajación. Constaba de una cama, una silla con su mesa y una estantería de libros. No había teléfono. Nadie podía llamar a la puerta a horas fijas. Se situó en los sótanos para impedir que los bombardeos interrumpiesen su concentración. Tommson,  en trance durante horas, “conocía” por telepatía los pensamientos de Hitler y sus ministros. Así se descubrieron los planes de el general von Paulus para atacar Stalingrado y las intuiciones -equivocadas- de los alemanes sobre el desembarco de Normandía.
000Con estos datos se desmoronan ciertos lugares comunes sobre la guerra. Por ejemplo, siempre se había creido que el ejercito nazi no rechazó la invasión aliada sobre Francia, a pesar de tener poder objetivo para ello, porque esa mañana sus ayudantes no se atrevieron a  despertar al Führer y darle malas noticias. Lo que ocurrió es que, como bien supo Tommson, Hitler desechó la zona de Normandía para un posible ataque.
000Dos eran las cualidades de este genio británico: la telepatía, capacidad de conocer (y mostrar) los pensamientos de otra persona y la bilocación, virtud de desdoblarse y “estar” en dos sitios a la vez.
Reginald Tommson murió en 1954 sin haber recibido el debido agradecimiento de sus compatriotas.